Las orquídeas pertenecen a una de las familias de plantas más extensas del mundo, con sus flores perfectamente simétricas y exóticas llenan los espacios de vida y color convirtiéndolas en elementos decorativos y de las cuáles es imposible tener una sola.

Existen muchas variedades de orquídea y aunque algunas viven mejor en su hábitat silvestre hay otras que pueden vivir perfectamente en nuestros espacios, éstas son las Oncidiums, Paphiopedilums y Phalaenopsis.

Te compartimos los cuidados necesarios para garantizar que tus orquídeas florezcan y se mantengan hermosas todo el año.

Temperatura: Se adapta muy bien a cualquier clima, lo importante es mantenerla protegida del sol directo, siempre al interior de la casa. (18ºC – 32ºC)

Luz: Siempre cerca de una ventana, que reciba buena luz natural indirecta (no sol directo). Si no recibe suficiente luz, notarás que los botones no abrirán y las hojas comenzarán a oscurecerse. Si la ubicas en un sitio oscuro no seguirá floreciendo. Importante que no reciba sol directo.

Riego: Aproximadamente 1 vez a la semana. Nunca riegues tu planta si el sustrato aún está húmedo del riego anterior. Un tip para que te guíes y sepas si es hora de regar es que las raíces que se encuentran dentro de la matera deben estar grises, si las ves verdes aún no es hora de regar, si las ves amarillas estás regando en exceso, si están grises ya es hora de regar!!. Lo ideal es usar agua al clima reposada. El secreto para un buen riego está en distribuir el agua haciendo un círculo por debajo de las hojas, si mojamos la parte de arriba de las hojas la planta se puede podrir, tampoco debes regar las flores ya que se pueden marchitar. Deja que el agua moje por completo las raíces y el sustrato de siembra. Espera hasta que escurra totalmente el agua por los huecos de la base de la matera, no dejes nunca que el agua se empoce en un plato o recipiente sin huecos para así evitar que se pudran las raíces. La cantidad de agua a aplicar es abundante, la suficiente para que todo el sustrato y raíces queden húmedas. Riégalas preferiblemente en las mañanas, nunca en las noches.

Una vez al mes se puede utilizar un fertilizante para ayudarlas a estar más fuertes y hermosas.

Flores y Hojas: Según la literatura, las flores de las Phalaenopsis pueden durar entre 1 y 3 meses contados a partir de que el último botón de flor abre. Tu orquídea  no se morirá después de que sus flores se marchiten, por lo que debes seguir cuidándola. Corta la varita donde estaban las flores sólo cuando parezca un palito seco de color café y ya no tenga más flores o botones, a una distancia de  2 cm sobre las hojas. Volverá a salir una nueva varita, pero debes ser paciente, tardará en salir de 5 a 8 meses después de que se marchiten las flores y le cortes la varita. Para limpiar las hojas puedes usar agua limpia y un pañito de cocina, hazlo suavemente. Las hojas viejas se tornarán amarillas y se caerán solas, no te preocupes, es normal, luego verás que le salen hojas nuevas.

Cambio de matera: No es necesario, pero por decoración puedes escoger la matera HABIBI que más te guste y meterla dentro, sin sacarla de su matera original. Si la sacas de su matera, puedes romperle las raíces por accidente, lo que podría causar su muerte. En algunas ocasiones la matera original es transparente para permitir que las raíces reciban luz en el período en que la planta está formando sus flores, es por ésto que en el momento en el que tu planta pierda todas las flores es ideal sacarla de la matera decorativa y dejarla en la transparente para que pueda volver a florecer de nuevo más rapidamente.